lunes, 16 de abril de 2012

Inalterable.


Mi corazón es como un gran agujero negro. No palpita, no siente nada, no late por nada ni por nadie y no se acelera con las emociones. Es como una rosa roja, que fue hermosa, pero ahora se ha vuelto negra de tristeza. Se deshoja poco a poco. Cada vez que miro al pasado. Sus espinas sin embargo, siguen siendo fuertes y duras. Están clavadas tan profundamente que me pregunto si algún día me las podré quitar. Los días pasan, el tiempo corre, pero lo que siento permanece inalterable.

martes, 31 de mayo de 2011

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Aquí estoy. Nunca me fui.
Antes de ti, no era.
Después de ti...
sólo nos queda el somos.

lunes, 13 de abril de 2009

Eres tan grande.



Eres lo que siempre había esperado del príncipe azul, sólo que ahora eres real, y no sólo eres azul, si no tienes todos los colores juntos. Todos los sentimientos y valores reunidos en una misma persona. Tu mirada, tu pelo, tu boca, me llevan hacia otro mundo. Un mundo donde los problemas desaparecen y tú me cuidas, como siempre haces. Ahora mismo siento como que ésto no va a tener fin, no puede tenerlo. Y me encanta sentir que tú vas a estar a mi lado durante mucho tiempo. Nadie nos podrá quitar todas nuestras risas y sonrisas. Grandes momentos me regalas, con esa habilidad que tienes para hacer que todo sea perfecto. Y yo... yo me siento afortunada por tenerte en mi vida, por cada día en que compartes conmigo tus pensamientos y tus tonterías. Y por esa forma en la que me miras, que me haces sentir única, especial. Y esque, eres tan grande para mí...

lunes, 6 de abril de 2009

Presentimiento.

Lo peor es cuando te da por pensar. Haces caso de ese presentimiento, el cual estás completamente segura de que al fin y al cabo acabará ocurriendo. Tú no quieres que tu historia acabe, almenos no de ese modo. Porque tú sabes que ella no le va a mirar de la misma forma en la que tú lo haces. Y no te apetece sentirte inferior bajo una persona que tú misma sabes que por dentro está vacía, que no le puede dar momentos que tú sí que podrías. Pero quizá a él le guste más el vacío de ella que tu extraño interior que nadie suele comprender. Y te sientes como un bicho raro, que para conseguir tus sueños tienes que convertirte en lo que todo el mundo es, adornos por fuera y deposición por dentro. No sabes que elegir, seguir siendo ese bicho raro, o intentar conseguir que él se enamore de ti.

viernes, 3 de abril de 2009

Electrizante.


Obedeciendo a un impulso, la rodeó con ambos brazos. Ella se le apretó sin la menor reserva, dejó que la estrechara e incluso descansó la cabeza en su hombro. Luego, lo abrazó también y ambos quedaron enlazados. El pelo de ella le rozó la mejilla, las manos le oprimieron la espalda, el cuerpo se ajustó al suyo transmitiéndole su calor, su aroma. Aquel abrazo tuvo la condición electrizante de una nueva experiencia esperada durante mucho tiempo. Tenía la impresión de haber deseado aquello mucho antes... Y, desde luego, había sido así, aunque no hubiera sabido hasta el momento de verla que ella era la persona a quien había deseado durante muchos años.

martes, 17 de marzo de 2009

Tiempo.


Hicimos muchas cosas con el tiempo: lo perdimos, lo buscamos, lo encontramos y lo volvimos a perder. Todo esto nos llevó demasiado tiempo y el tiempo pasó indiferente. Entonces añoramos los viejos tiempos porque según dicen todo tiempo pasado fue mejor. Y aún así esperamos los nuevos tiempos y creemos que hay un tiempo para cada cosa, y que también hay un tiempo para recordar los buenos tiempos y para dejar simplemente, sin relojes y excusas, que el tiempo pase.
Cuando se mira al pasado parece que todo estaba previsto, los encuentros, las huidas, los regresos. Parece que uno tropezó donde debía y acertó donde estaba señalado. Pero no hay nada escrito, y no le podemos pedir a nadie que nos ilumine el camino del futuro. Es nuestro corazón desconcertado el que tiene que guiarse a ciegas y superar el miedo a dar un paso adelante.

domingo, 15 de marzo de 2009

Ser niño.



Intenté imaginar lo que sería sentirme niña otra vez. Tan pequeña que no me pudiese apercibir todavía de lo temible que es este mundo. Que la palabra cáncer no tuviese definición, que no tuviese ningún concepto real sobre el significado de la muerte, que no conociera las injusticias. Que todos esos señores que viera a través de esa caja cuadrada con colores sólo fueran personajes inventados. Que el resto de la humanidad fueran niños, como yo, con ganas de jugar hora tras hora, sin cansarse, sin violencia, resolviendo los conflictos con un simple juego de canicas. Que el amor también sólo fuera un juego, en el que nadie perdiera ni ganara nada.
Sería bonito, pero el tiempo, el mundo, la realidad, te reencuentran cada día. Te hacen ver que el mundo es un sitio frío, pero que tienes que luchar e ir con la cabeza bien alta siguiendo tus ideales, siendo quien eres, seas quién seas, porque al fin y al cabo es lo único que te queda en la vida.