Es esa chica a quien nadie conoce. La que se mantiene al margen de la popularidad por voluntad propia, detestando su estilo de vida patético e hipócrita. También es aquella que por idiota coge cariño a personas incorrectas. Se preocupa de los problemas ajenos, incluso por muy indiferente que algo le sea, se muestra empática por tal de intentar hacer sentir mejor a la otra persona. Pero en el fondo sabe que todo eso no va a ser recíproco, que a nadie le importa qué día es su cumpleaños, qué sabor de helado le gusta más, si prefiere el sol a la lluvia... Sola, está sola. Parece que nada le vaya mal, pero en el fondo se siente totalmente desgraciada y jodida. Su corazón es tan frágil y vulnerable... Se refugia en las películas románticas como excusa para ahogar con lágrimas sus penas, y las olvidadas letras de canciones sonando en un tocadiscos son sus mejores amigas, las que le acompañan en su monótona soledad.